Descripción
Hace tiempo, a principios del siglo pasado, un pequeño terruño de la Causse producía un vino de muy alta calidad, Thézac-Perricard. Su bouquet, fino y con cuerpo, sedujo a los más grandes: a Napoleón III, al presidente de la República Armand Fallières y al zar Nicolás II, que era tan fanático que le dio su nombre. Hoy en día, los grandes críticos gastronómicos siguen encontrando este vino "agradable y seductor". La bodega lo produce y comercializa en tinto, rosado y blanco.










